Cuadro clínico provocado por la inflamación o irritación de las membranas que envuelven al sistema nervioso central.

Etiología y etiopatogenia

El sistema nervioso central está envuelto por tres membranas que son, de afuera hacia adentro: la duramadre; la aracnoides, con sus dos hojas, parietal y visceral; y la piamadre.

La duramadre es una membrana fibrosa, dura, resistente, que se encuentra tapizada por dentro por la hoja parietal de la aracnoides, que adhiere íntimamente a ella. Se la denomina también paquimeninge y los procesos localizados en ella se designan paquimeningitis. La piamadre es la membrana nutricia que recubre directamente el neuroeje, llegando a todas las anfractuosidades que presenta su superficie. Por fuera de ella se dispone la hoja visceral de la aracnoides, quedando entre ambas un espacio, denominado espacio subaracnoideo, por el que circula el líquido cefalorraquídeo. La piamadre y la hoja visceral de la aracnoides constituyen las meninges blandas o leptomeninges y su inflamación se conoce con el nombre de leptomeningitis o simplemente meningitis. Las leptomeningitis son las que originan la serie de síntomas y signos que integran el síndrome meníngeo.

La leptomeningitis repercute en el líquido cefalorraquídeo, determinando hipertensión endocraneana y modificaciones en la composición citoquímica del mismo. El síndrome meníngeo es el resultado de la asociación de:

Semiología

El síndrome meníngeo está por lo tanto constituido por los siguientes síntomas y signos:

Las contracturas constituyen uno de los elementos capitales del síndrome. Afectan, por lo general, a ciertos grupos musculares, dando lugar a los diversos signos siguientes: