La pancreatitis crónica es un proceso inflamatorio crónico benigno del páncreas que conduce al desarrollo de fibrosis y a la pérdida del parénquima exocrino y endocrino (atrofia).
La progresión de la pancreatitis crónica es variable, pero el cuadro a menudo culmina con fibrosis pancreática irreversible y generalizada, con inflamación crónica y daño de nervios, conductos, ácinos e islotes.
La enfermedad se produce por la acción de uno o más factores que actúan sobre individuos con una predisposición individual determinada. Entre estos factores destacan el consumo de alcohol y tabaco, mutaciones genéticas (particularmente de CFTR y SPINK1), obstrucción, autoinmunidad y causas idiopáticas. La asociación de factores aumenta notablemente el riesgo de desarrollar pancreatitis crónica.
Un porcentaje elevado de pacientes con pancreatitis crónica idiopática, alcohólica o juvenil presentan mutaciones en el gen de la fibrosis quística (CFTR). Otros genes cuyas mutaciones confieren susceptibilidad elevada para el desarrollo de pancreatitis crónica son SPINK1, carboxipeptidasa A1 y quimotripsina C.
La asociación de mutaciones en el mismo gen o en genes distintos (p.ej., CFTR y SPINK1) aumenta considerablemente el riesgo. Por otro lado, tabaco, alcohol y autoinmunidad pueden reducir la expresión y la función de la proteína CFTR en ausencia de mutaciones.
La enfermedad se produce por la acción de uno o más factores que actúan sobre individuos con una predisposición individual determinada. Entre estos factores destacan el consumo de alcohol y tabaco, mutaciones genéticas (particularmente de CFTR y SPINK1), obstrucción, autoinmunidad y causas idiopáticas. La asociación de factores aumenta notablemente el riesgo de desarrollar pancreatitis crónica.
Un porcentaje elevado de pacientes con pancreatitis crónica idiopática, alcohólica o juvenil presentan mutaciones en el gen de la fibrosis quística (CFTR). Otros genes cuyas mutaciones confieren susceptibilidad elevada para el desarrollo de pancreatitis crónica son SPINK1, carboxipeptidasa A1 y quimotripsina C.
La asociación de mutaciones en el mismo gen o en genes distintos (p.ej., CFTR y SPINK1) aumenta considerablemente el riesgo. Por otro lado, tabaco, alcohol y autoinmunidad pueden reducir la expresión y la función de la proteína CFTR en ausencia de mutaciones.
Varios polimorfismos y mutaciones genéticos pueden predisponer a la pancreatitis crónica, y diversos desencadenantes ambientales e inmunitarios dan inicio a la enfermedad. Episodios de inflamación aguda, clínicos o subclínicos, en último término alteran el medio inflamatorio del páncreas, con desplazamiento a inflamación crónica, lesión celular, muerte celular, activación de las células estrelladas del páncreas y progresión a fibrosis. Este proceso se autoperpetúa y da lugar al característico daño histológico.
Los mecanismos del dolor de la pancreatitis crónica son complejos. El daño de los nervios nociceptivos pancreáticos y la interacción neuroinmunitaria promovidos por el estado inflamatorio crónico constituyen la principal causa del dolor, si bien el dolor crónico produce hiperalgesia visceral, de la médula espinal y central.