Entidad provocada por rupturas vasculares que ocasionan una extravasación sanguínea comprometiendo distintas estructuras del S.N.C.
Cuadro agudo que responde a múltiples etiologías, destacándose las ocasionadas por procesos degenerativos de la pared arterial, malformaciones y traumas.
Topográficamente se distinguen las variedades intraparenquima-tosas, subaracnoideas y las mixtas. Adopta distintas modalidades, difusa o localizada, infiltrativa o colectada (hematoma).
Afección degenerativa universal del árbol vascular, tiene sus principales manifestaciones en el S.N.C., arterias coronarias y renales; enfermedad crónica, de lenta evolución, se caracteriza por provocar un debilitamiento de la pared de arterias y arteriolas, que pese al aspecto engrosado ofrecen una llamativa fragilidad. Puede afectar cualquier sector de la circulación del S.N.C. pero tiene estadísticamente una mayor prevalencia en pequeñas arterias intraparenquimatosas y muy especialmente en las ramas profundas de la arteria cerebral media. Este hecho conocido desde el siglo pasado hizo que Charcot denominara al ramillete tálamo -cápsulo geniculado como las arterias de la hemorragia cerebral.
La ruptura es debida habitualmente a que la placa de ateroma debilita la pared vascular provocando una efracción que da salida a la sangre en forma aguda.
Factor etiológico, íntimamente relacionado con la arterioesclerosis, es derivado de las lesiones provocadas en las paredes arteriovasculares, consistentes en elastosis y esclerosis de la media.
Las hemorragias del hipertenso habitualmente son intraparenquimatosas y se localizan, al igual que las arterioescleróticas, en las ramas profundas de la arteria cerebral media.
Hoy se admite que no existe una correspondencia directa entre las cifras tensionales y la posibilidad de la hemorragia; el índice de probabilidades será más acentuado en relación a la magnitud del daño de la pared arteriolar y el tiempo de evolución de la enfermedad hipertensiva. Sin embargo, las crisis hipertensivas son factores desencadenantes, pero siempre actuando sobre elementos vasculares frágiles y debilitados.
Son dilataciones o ensanchamientos localizados de las arterias del S.N.C., que obedecen a factores congénitos adquiridos.
Aneurismas Arteriales Congénitos
Se localizan fundamentalmente en las arterias constitutivas del polígono de Willis y obedecerían a una ausencia congénita de la túnica media o a remanentes arteriales fetales.
Habitualmente tiene forma redondeada, sacciforme, y presentan un pedículo o cuello sobre la arteria, alcanzan distintos tamaños, desde milímetros hasta las gigantes de 3-4 cm.

El 85% asienta en el sistema carotídeo y el 15% restante sobre territorio vértebro basilar. En un 20% son múltiples. Estadísticamente los sitios de mayor frecuencia son el sifón carotídeo, el complejo comunicante anterior y la arteria cerebral media.
Se considera que casi el 1% de la población presenta esta malformación congénita. El estudio cooperativo de la hemorragia subaracnoidea demostró que el 51% de los casos era originada en aneurismas.
Aneurismas Arteriales Adquiridos