La deshidratación es el déficit de agua intracelular como consecuencia de un trastorno del metabolismo del agua y de un estado de hipertonicidad. Los pacientes presentan signos y síntomas de hipernatremia (sed, confusión progresiva, coma y parálisis respiratoria) y no de hipovolemia (ya que la reducción de agua intravascular es mínima).

Por el contrario, la depleción de volumen extracelular define la perdida de sodio total corporal y una reducción del volumen intravascular ya sea por perdida de sangre o del contenido de sodio.

Respuesta hemodinámica a la reducción de volumen

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Etiología

Cuadro clínico

Diagnóstico

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Si hay reducción del volumen plasmático, se eleva el hematocrito dado que la albumina y los hematíes están confinados en el espacio vascular. La orina está relativamente concentrada por la retención de agua y sodio. La reabsorción tubular proximal de urea está aumentada (relación BUN/creatinina plasmática >20:1). La creatinina solo aumenta si disminuye el FG. La concentración de sodio plasmático no se modifica si se pierde agua isotónica (perdidas a un tercer espacio o por drenajes biliares). Si se pierde más agua que sodio, habrá hipernatremia.

Tratamiento

Se basa en la reposición de líquidos (vía oral en reducciones ligeras o moderadas, vía intravenosa con mayor frecuencia). El tipo de solución que debe perfundirse depende del origen del líquido perdido y de las concentraciones plasmáticas de sodio, potasio y bicarbonato. Se dispone de:

Soluciones isotónicas de cristaloides (suero salino al 0,9% o solución Ringer Lactato).