Indicada en enfermedades del parénquima renal de carácter difuso. Se reserva para casos en que no se puede obtener diagnóstico definitivo con otros medios. Las principales indicaciones son:

  1. Proteinuria permanente superior a 1g/día.
  2. Hematuria microscópica persistente o macroscópica recurrente.
  3. Síndrome nefrótico.
  4. Insuficiencia renal aguda de origen incierto o duración prolongada.
  5. Afección renal en las enfermedades sistémicas.
  6. Disfunción del riñón trasplantado.

Se halla contraindicada en: riñón único, alteraciones de coagulación, hipertensión no controlada e insuficiencia renal terminal.